jueves, abril 26, 2007

Sobre cosas insignificantes


Se supone que no es tan difícil... ¿no? Sólo hay que crear música para un cepillo de dientes. Me gusta la gente que utiliza ópticas macro, y creo que saber depilar cejas tiene que ser de lo más gratificante. Odio que el voto por correo no sea igual de emocionante, aunque Néstor dice que me vende el suyo (mi hermano tiene pestañas de anuncio de rimel). Y encima los jueves son estresantes para todo el mundo.

miércoles, marzo 28, 2007

Cinco extraños hábitos

En realidad nunca he jugado a estas cosas, pero esta me resultó bastante curiosa y sé que hay un alma inquieta a la que le hacía ilusión (para una cosa en la que resulto escogida...). Lo de siempre, cinco hábitos raros y cinco personas a las que enviarle la cadena. A ver, empiezo...
a) Supongo que, pese a lo que aparente, soy una persona bastante tímida a la que le cuesta entender a las personas y sus peculiares tendencias. Caminar a solas por la calle es una de mis pasiones, pero hay determinadas personas que verdaderamente consiguen intimidarme al cruzarse. Cuando me ocurre esto siempre bostezo o me toco el rabillo del ojo de una forma totalmente inconsciente.
b) Sí, soy de letras, y es la excusa más perfecta que ha creado la humanidad (como para sobrevivir otros veinte años más). La cuestión es que, pese a todo, los números me obsesionan; no en plan matemático esquizofrénico, lo que ocurre es que adoro los números impares y detesto los pares. Cuando subo o bajo el volúmen de la televisión, el número tiene que quedarse siempre en impar (si no es así mis nervios estallan al instante).
c) Con la comida me obsesionan las texturas. Las cosas viscosas y húmedas prefiero no incluirlas en mi menú. Véase espárragos blancos o salmón ahumado. ¿Es a mí a la única a la que le hace gracia lo del saumon fumée de los franceses?
d) Tiendo a hacer comentarios incoherentes que sé que sólo entendemos unos pocos (o más bien sólo nosotros le encontramos la gracia). Mis favoritos, la derecha y la izquierda política ("¿Dónde está mi bolígrafo comunista?") y los cambios en el sentido de las palabras ("¿Dónde está la salida?" "Salida tu puta madre").
e) Cuando escribo me suele llegar la inspiración mediante una canción, aunque al final no guarde ninguna relación. Todas las veces activo el modo repetición y la dejo sonando hasta que termino el primer borrador (siempre con papel y bolígrafo en mano).
Lo de seguir el juego lo dejo al criterio de cada cual, que lo haga el que tenga tiempo y ganas.

viernes, marzo 09, 2007

El mejor cosquilleo en la nuca


Hoy me metí en la guagua más vacía que encontré sin saber siquiera dónde iba a aparecer. Al llegar me encontré con una montaña preciosa llena de árboles caídos por el viento y un pequeño camino que rodeaba a un cutre riachuelo. Cuando subí, prácticamente no di con nada que realmente mereciera la pena, sólo frío... y algunas luces extrañas. El resto supongo que no es más que otro frustrante secreto.

jueves, febrero 15, 2007

Humano terminal

Ya no puedes autocompadecerte. Ya no puedes regodearte en tu sufrimiento eterno. Ya no puedes estar solo porque te he visto y te he tocado. Ya no tienes excusa para estar triste. Esta es tu maldición.

¿No es terrible?

domingo, enero 07, 2007

Feliz 1969


Tan sólo unos siete días de retraso, y es que la foto era más que necesaria. En la próxima temporada claveles, siento que no todos lo entiendan.

lunes, diciembre 18, 2006

Recetas con amor I


Receta para un flan de huevo casero (ración para 5 personas o seres humanos)
Ingredientes:
- Un huevo
- Leña
- Un grano de azúcar no muy grande
- 30 g de Polonio 210
- Leche de araña
- 6 focas vivas
- 16 kg de brócoli
- Orégano
- Media tigresa preñada
- Un niño gordito
- Aceite de semillas refinado
- El amor
- 2 cachalotes simpáticos
- Una televisión con euroconector
- Nada

Procedimiento:
- Ponga a hervir en una olla al niño gordito a fuego lento. Si grita, distráigalo con un espectáculo de focas que aplauden y de todo.
- Póngase unos patines y cuente hasta 27 un poco despacio.
- Cómase la leña.
- Vierta con cuidado el grano de azúcar en la olla con el niño gordito.
- Tire el resto de los ingredientes a la basura.
- Tenga un buen día.

domingo, diciembre 10, 2006

No te desvanezcas


¿Aquí o allá? No he estado tan seguro de nada en mi vida.
¿Es posible que de lo único que he tenido certeza en mi vida esté completamente equivocado? Es posible. El universo es irónico por definición.
¿Soñar o luchar? Siempre pensé que se sucedía una acción a la otra.
¿Cómo te sientes? No comprendo la pregunta.
¿Eres feliz? La pregunta es: ¿existes?
¿Has llorado alguna vez de felicidad? Pensaba hacerlo justo ahora.
¿Por qué? Porque no he estado tan seguro de nada en mi vida.

martes, noviembre 28, 2006

Respuestas interrogantes

«-Una vez -dice Juliette Lewis-, le escribí una serie de preguntas a alguien para llegar a conocerlo mejor... -dice-. Y aquellas preguntas dicen más de mí que cualquier cosa que pudiera escribir en un diario.»

Error Humano, Chuck Palahniuk

  • ¿Alguna vez has sido cruel sin darte cuenta?
  • ¿Te gustan los guisantes?
  • ¿Sueles ver películas tontas sin sentido?
  • ¿Alguien ha tenido sueños eróticos contigo? ¿muchas veces?
  • ¿Te enfermas con facilidad?
  • ¿De pequeño creías que la televisión era una caja que guardaba a las personas o algo por el estilo?
  • ¿Qué es para ti viajar en tren?
  • Si entraras en un Gran Hermano, ¿crees que te comportarías como los de las ediciones anteriores?
  • ¿Eres adicto a alguna droga?
  • ¿Sabes algo de papiroflexia?
  • ¿Cuál es la situación más ridícula que has vivido?
  • ¿Alguna vez te ha obsesionado la muerte?
  • ¿Te alteras con facilidad?
  • ¿Has tenido alguna vez las uñas largas?
  • ¿Te desconcierta o asusta la anatomía de los de tu mismo sexo?
  • ¿Prefieres el caos o el orden?
  • ¿Sabes dibujar?
  • ¿Delimitas tu espacio con todo?
  • ¿Prefieres los números pares o los impares?
  • ¿Te consideras muy miedoso?
  • ¿Cuál es la muletilla que más usas?
  • ¿Qué cosas te relajan?
  • ¿Tienes una palabra favorita?
  • ¿Alguna canción te hace llorar? ¿cuál?
  • ¿Consideras que el resto de la gente te hace falta? ¿dirías en alguna ocasión que te sientes solo?
  • ¿Se puede ser despistado y detallista a la vez?
  • ¿Qué sabes sobre Brian Weiss?
  • ¿Duermes bien?
  • ¿Opinas que ser optimista sirve de algo?
  • ¿Hablas algún idioma peculiar?
  • ¿"Desasosiego" es una palabra bonita?
  • ¿Qué es pensar en el vacío?
  • ¿Abusas mucho de las comillas?
  • ¿Alguna vez te han atropellado?
  • ¿Te tocas la nariz con el pie?
  • ¿Serías capaz de enamorarte de un escritor con sólo leer un libro?
  • ¿Cuántas veces al día te planteas lo estúpida que es la gente?

domingo, noviembre 05, 2006

Semana lúdico-festiva pulcra y bella



Lunes 30 de octubre: Masturbación de perros políticamente correctos con pinzas de la ropa.

Martes 31 de octubre: Charla-coloquio "La importacia de las letras mudas en el futuro de nuestra sociedad".

Miércoles 1 de noviembre: Concierto experimental entre Hare Krishnas y motoristas sin barba arrepentidos con ellos mismos.

Jueves 2 de noviembre: Exposición de tenedores "Otro intento más de frustrar la virulencia de las ensaimadas".

Viernes 3 de noviembre: Día Pulcro y Bello. Por tradición se obliga a llevar pajarita negra mientras se le dan besos en la frente a los desconocidos.

Sábado 4 de noviembre: Degustación de frutos secos rancios.

Domingo 5 de noviembre: Cierre de la semana con un suicidio colectivo por sobredosis.

Gotas de domingo



Las decepciones no son más que el típico final de las historias sin trama alguna. Lo cierto es que nunca había visto unos ojos tan tristes... y me encantaría que contribuyeses a facilitarlo todo un poco más.

sábado, septiembre 09, 2006

Conversaciones ante el fin del mundo I

- Es triste que hayamos llegado a este punto. Tú y yo. En medio de un desierto, con las nubes más negras y amenzadoras que hayamos visto, con el peso del mundo sobre los hombros y el apocalipsis a sólo unas horas.
Él se llevó las manos a los bolsillos del abrigo. En medio de aquel paraje, a pesar de ser un desierto, hacía un frío y un viento insoportable. Sí. Sin duda era el fin del mundo.
- Y para colmo - añadió el otro - ni siquiera nos llevamos bien.
- ¿Importa eso a 10 minutos del final de la historia?
Echó una mirada a todo el horizonte mientras el viento revolvía el pelo de su flequillo.
- No, supongo que no...
Ambos sujetaban con sus manos mugrientas las asas de sus mochilas. Era una situación estúpida. Sabían que no podían evitar el caos que se avecinaba y aún así fingían estar buscando una idea para evitarlo. Apenas se diferenciaban aquellas dos figuras humanas, una con chaqueta y otra encapuchada, de los matorrales y las rocas que los observaban desde todos lados, pendientes de si podrían evitar aquello a tiempo.
- Lo patético de esto es que ahora me doy cuenta de que todas las cosas que me preocupaban en la vida eran una gilipollez.
- Y yo que estaba angustiado con el examen de pasado mañana.
- Y yo que me peleé el lunes con mi novia porque pasaba de fregar una sartén.
El otro dejó escapar una carcajada moribunda por la nariz.
- Y yo que una vez me enrollé con mi profesor de lengua en el instituto y cuando se enteraron todos pasé 3 años de vergüenza.
Él abrió los ojos y sonrió, fingiendo más sorpresa de la que realmente le había causado.
- ¿En serio?
- Quería experimentar.
El sol se ponía rápidamente y ahora todo se había vuelto color naranja.
El otro se arregló un poco el pelo con la mano, aunque se detuvo cuando se percató de que era una estupidez ante lo que se avecinaba.
- ¿No deberíamos hacer todas las cosas que siempre quisimos hacer y nunca podimos porque el resto del mundo nos juzgaría? - se preguntó el con cara de pillo.
- Ya hice lo de entrar en una dulcería y llevarme todo lo que pude gratis.
- ¿Era tu sueño?
- No me digas que el tuyo no.
- Yo quemé la casa de alguien que me avasalló toda la infancia... pero sí, también ese era mi sueño.
- ¡Dios! Olvidé lo de destruir las viviendas de mis enemigos ¿En que estaría yo pensando?
- Seguramente, en dulces.
El cielo comenzó a volverse negro para no volver a amanecer nunca más.
- Tengo miedo.
- La verdad es que yo creo que temía más el examen de mañana. Seamos sinceros, ¿nunca deseaste que se acabara el mundo el día antes de hacer un examen.
- No. Yo es que era normal.
El otro respondió con una bofetada suave fingiendo estar ofendido por aquel comentario.
Él respondió con un beso rápido en los labios, como el de un niño travieso.
- ¿A qué ha venido eso?
- También me ha dado por experimentar. Total, dentro de unas horas estaremos muertos y ahora ya no hay nadie que le vaya a dar importancia
- Porque en realidad no la tiene... ¿Te ha gustado?
- No he sentido nada, pero al menos me voy al infierno con los deberes hechos.
Se sentaron en el suelo mirando las estrellas que empezaban a asomar. Más brillantes que nunca. Sabían que sus días de estar amenazadas por la humanidad habían acabado.
- Supongo que ahora nos demos cuenta de las cosas que de verdad importan.
- ¿El amor? ¿La humanidad? ¿La felicidad?
- Tomar a los errores como maestros y no como razones para un castigo. Y ver al tiempo como un amigo más que nos acompaña en el viaje.
- Entonces, ¿Qué queda que sea de verdad importante?
- Vivirlo todo. Simplemente vivirlo todo.
- Supongo que todavía nos quedan unas horas, ¿qué te apetece hacer?

domingo, julio 09, 2006

Existir sin palabras


The Dance (Ben Arieh) Posted by Picasa

¿Podemos buscar algún sitio en el que sentarnos y estar en silencio?

martes, junio 27, 2006

Y si la respuesta es "no", miénteme


¿Remover el pasado? Sí, gracias. Posted by Picasa

... y entonces me acerco y digo:
- Hola, ¿eres el amor de mi vida?






...

A veces no debería decir palabras.

lunes, junio 26, 2006

Un golpe bajo


Posted by Picasa
Noche de San Juan supuestamente "mágica" con la correspondiente vuelta a casa al día siguiente. Ya sabes el resto, una boca del infierno, la calle vacía, dos chicas con frío y un hombre que hace señas por no poder arrancar su vehículo.
- Sólo una apreciación...
- ¿Perdón?
- Estás radiante, tienes una luz natural que pocas veces logro ver, iluminas todo aquello que encuentras a tu paso.
- ...
- Y sin embargo, tu amiga, no irradia más que una profunda e infinita soledad.
- Muy bien señor, tenemos mucha prisa.
- No se vayan...

lunes, junio 19, 2006

Viento


Wind in the Wires Posted by Picasa
Siempre los mismos personajes en la biblioteca, en las mismas mesas y haciendo las mismas tonterías con tal de evitar estudiar. La rubia del flequillo con sus amigas aguantándose la risa provocada por un estúpido ruido de sillas, el chico de odontología que lleva tres días mirando la misma página o tú, que mueves los labios a modo de discurso mientras te fijas en la forma de corazón que tiene el tomo número 62 de la colección de libros azules que hay enfrente.
Y lo único que descubres después de tantas tardes encerrada es que, absolutamente todos los que se han sentado a tu lado, saben hacer girar el bolígrafo en sus manos y que tú sigues sin encontrar la forma de hacerlo. Estás tan empeñada en no aprovechar la jornada, que sientes incluso celos por idioteces de ese estilo.
¿Cuántas horas llevas sin abrir la boca? ¿seis? Todo es un asco... Ojalá fueses como el protagonista de esa película al que empiezan a medicar por hiperactivo, al menos no te obsesionarías tanto con tus constantes distracciones. De acuerdo, a mí sí que me gustan.
¿En tantas cosas tienes que pensar? Hola... estoy aquí. Me gusta observarte en los días en que pareces estar cansada y de mal humor, me das miedo igualmente... pero resultas encantadora. Y tú notas que sé todo lo que haces, ¿verdad?
Ahora ya sé que cuando van a cerrar consigues memorizar el doble que en las horas anteriores (actúas mejor bajo presión), que cuando te pones nerviosa se te encorva la espalda mientras te aprietas el vientre y que tienes pintadas azules en la muñeca derecha porque a veces, sin darte cuenta, te relajas clavándote el bolígrafo en la zona de las venas.
Hoy te echan pronto... sigues muerta de miedo por el examen y con la sensación de frustración que tanto te gusta tener cuando atardece. Sales fuera y una brisa de viento te despeina como nunca, pero hoy todo te da igual. Tú sólo cierras los ojos, empiezas a caminar y a modo de susurro (pensando que nadie lo oirá) dices lo primero que se pasa por tu cabeza: "el viento es demasiado atroz".
Creo que adoro imaginar vidas.

domingo, junio 11, 2006

Donde los niños visualizan sus sueños


El mar Posted by Picasa

No recordaba cómo había llegado a donde estaba. Todo había pasado demasiado deprisa. En realidad, había sucedido en una hora de la que apenas recordaba unos pocos fotogramas que su fantasía ya empezaba a adornar y completar. Sólo traerlos a su cabezale producía tal temblor en el cuerpo que se veía obligado a menear con suavidad una pierna para liberar la tensión. Con suavidad. No era cuestión de despertarlo.
No podía estar más de diez segundos sin acariciar su pelo, o su espalda. Necesitaba convencerse de que, después de tantos años evitando caer en la ingenuidad de "nada es imposible", estaban los dos allí, desnudos. Tan cerca que la física carecía de sentido en ese universo particular ¿Cuánto dista un punto de sí mismo? Nada. E infinito. Estaba dentro de él, a su lado, en toda la habitación, en su cerebro, en la calle... La realidad había cambiado por completo para siempre y nadie más se daría cuenta.
Fuera de aquella diminuta habitación de tres metros cuadrados seguía oyéndose la vida pasar, sin percatarse de que había perdido dos pasajeros. Gritos de jóvenes, frenazos y sonidos de botellas ropiéndose no dejaban de recordarle que estaba en la zona más conflicitiva y deprimente de la ciudad y esto sólo le provocaba más calidez en su interior. Algo parecido a estar en la cama mientras se oye llover, pero con muchísimos más significados.
Una semana antes paseaba en solitario, miraba desde el puente de la autopista todas aquellas luces pasar intentando buscar esperanza de que, quizá, en alguno de esos coches había alguien que comprendería y que le haría compañía en esas noches de invierno. No contó con que esa persona a la que esperaba estaría a sólo unos metros, sentado en un muro y mirando y quizá pensando lo mismo. No era una persona muy extrovertida. Nunca hablaba con desconocidos, pero aquella noche le había dado igual. Amor al destino.
Y, ahora, volvía a presionarse contra su cuerpo, comprobando por enésima vez que aquello no era un sueño, ni el cielo, ni un brote esquizofrénico. Se acomodaba. Quería encajar en él como la pieza de un puzzle, como les había pasado a ambos de forma metafórica aquella noche en la autopista, riéndo tímidamente de una forma curiosa, mezclada con los temblores de sus cuerpos. Frío o nervios de haberse dado cuenta de que las cosas pueden pasar. Aquel ambiente nocturno de la autopista. La ciudad a lo lejos brillando como si reclamase la presencia de sus dos fugados, los dos inadaptados que huyeron de un mundo que no comprendían y en el que nunca se sintieron comprendidos, los que negaron su humanidad como medida de honor.
En aquel momento, en la cama, en medio de la habitación más sórdida y desordenada, nada de lo demás importaba. Hundió su cabeza en la curva que formaban el cuello y el hombro de él. También parecía haberse despertado al notar ese aliento cálido en una zona tan sensible y sólo sonrió sin abrir los ojos. Eso lo dijo todo.
Ya no había más mentira en el mundo. Ni siquiera de las que están destinadas a alegrar a uno. Ni siquiera existía el mundo.

viernes, mayo 26, 2006

Horizonte de eventos


Horizonte de eventos Posted by Picasa

No corremos a través el bosque al atardecer pensando que si nos damos prisa alcanzaremos el Sol antes de que se oculte.

Tampoco cambian las cosas si pensamos que lo vamos a alcanzar. Es obvio que el deseo no cambia el mundo. Pero nos cambia a nosotros y el bosque y el sol nunca vuelven a significar lo mismo.

lunes, mayo 15, 2006

Un suicidio egoísta


Posted by Picasa
Muerto, tal y como siempre temí encontrarte. Te has quitado la vida y aún pretendes que pensemos que todo sigue igual.
Tu tiempo se acabó y no has sabido aprovecharlo. Ahora sólo siento náuseas. Adiós R.

miércoles, abril 19, 2006

¿Qué queda?


Fuera de la caja Posted by Picasa

Me ha llevado quince años. He arrastrado todo ese tiempo el lastre de unas amistades que no eran tales, pero que nunca tuve el valor de abandonar porque eran las únicas que tenía (sí, sí, lo sé, nunca fueron tales) Y por fin un día me cansé. Decidí que era lo suficientemente persona como para vivir sin ellos.

Ya soy capaz de conocer a gente que valga la pena. No soy aquel niñito asustado al que pueden dominar con sus chantajes emocionales y eso me hace sentir orgulloso de mí. Pero por otro lado no soporto el tener que pasar por al lado de personas que fueron como hermanos y no poder ni mirarlos. Al fin y al cabo, ellos son un grupo y yo estoy prácticamente solo.

Exagero. No estoy solo. Quizá estoy rodeado por las mejores personas con las que puedo contar. Es sólo que realmente me gusta autoabastecerme, autoayudarme, autocompadecerme, autoperdonarme, autoconvencerme... A lo mejor no estoy acostumbrado a que me quieran como me quieren algunos (que si leen esto y se sienten aludidos quiero que den un chasquido de dedos, que me hace ilusión) O a lo mejor sólo soy un niñato egocéntrico. O a lo mejor toda mi vida ha sido mentira y ahora me despierto en medio de un psiquiátrico y me cuentan que toda mi vida ha sido una alucinación producida a raíz de una intoxicación de perejil.

En cualquier caso, ahora lo tengo todo. O todo lo que deseaba cuando era pequeño. Pero empiezo a necesitar más y más y siempre tengo esa sensación de que me falta algo (ese algo por el que tantos se lamentan continuamente, otros pasan toda la vida buscando y otros dicen que no existe) Tiene que haber algo más. Mis límites de felicidad se han expandido y ya no me basta con lo que siempre quise para alcanzarlos.
¿Qué será lo próximo? Si corro hacia esa frontera, ¿será dirigirse valientemente hacia el futuro o huír a toda prisa del pasado? ¿Me importó algunas vez el honor de ser valiente? ¿Tiene sentido lo que estoy escribiendo?
Un lobo, dos lobos, tres lobos...

miércoles, abril 12, 2006

Batallas en el subconsciente


Posted by Picasa

- Ah... eres tú, me dijeron que habías huído
- Y es lo que hice
- Admito que jamás te creí capaz
- ¿Por qué?
- No sé... supongo que siempre pensé que hablabas mucho y actuabas poco
- Curioso... yo siempre pensé que conocías mis habladurías y no actuaciones. Cómo cambian las cosas ¿no crees?
- Supongo que sí, aunque nunca he dicho que no las apreciara
- ... y los ingenuos mueren por idiotas
- ¿Por qué intentas aparentar que estás a la defensiva?
- Es mejor que te preguntes por qué huí