
Las decepciones no son más que el típico final de las historias sin trama alguna. Lo cierto es que nunca había visto unos ojos tan tristes... y me encantaría que contribuyeses a facilitarlo todo un poco más.
(a la espera de una máquina del tiempo que nos permita viajar a bachillerato para meternos una paliza)
No hay comentarios:
Publicar un comentario