"Somos la causa de nuestro propio sufrimiento"(ya no pienso cantar más jotas)
(a la espera de una máquina del tiempo que nos permita viajar a bachillerato para meternos una paliza)

En muy pocas ocasiones se había visto obligada a ser completamente realista y esta vez la situación le cogió por sorpresa. Duele... ¿verdad? Le daba la sensación de que había hecho el idiota recorriendo todo Madrid en busca de un mapache de peluche y por primera vez admitía que estaba cansada de tantas historias sin sentido. Había dado de repente con una serie de emociones tan fuertes que incluso le hacían echar de menos días irreales en los que se creía fría y calculadora. Y justo cuando consideró que ya no podría estar más agotada empezó a comprender de verdad las letras de su querido Quique González.
En realidad nunca me acostumbré a que me amaras. Temblé cada una de las veces que lo dijiste, sin venir a cuento, mientras me mirabas cuando yo escribía en el ordenador, o cuando volví de Los Ángeles y nos emborrachamos hasta acabar abrazando a un drago cerca de tu casa, o cuando compusiste para mí tu primera canción y me la cantaste por teléfono.
Descubrí esta canción viendo Nine Songs (Michael Winterbottom, 2004) y desde entonces no he parado de ponerla. No sé por qué... pero en el fondo la película me ha parecido bonita, y eso que la crítica la ha asesinado calificándola de ida de bola pornográfica. Hubiese preferido poner la versión en directo para evitar este vídeo tan atrozmente patético, sin embargo la pésima calidad de lo que encontré me hizo cambiar de idea. Igual es sólo un tema pegadizo sin más, pero es que les ha quedado tan bien...

Probablemente esta sea la maleta que más me haya costado hacer desde que me veo obligada a ello cada tres meses.
Publicación friki donde las haya, pero no lo podía dejar pasar. Hace prácticamente un año que empecé a ver esta serie y ayer, por fin, vi el último capítulo, Todos están esperando. Vaya... en realidad quiero vomitar, así que hoy toca de nuevo la típica lista en la que definir por qué A dos metros bajo tierra es "lo mejor que me ha podido suceder en este momento" (ejem).