Porque definitivamente Allan Ball es el mejor director y guionista que existe.
Porque me he enamorado de cada uno de los personajes.
Porque al empezar cada capítulo me obsesionaba siempre con averiguar la edad con la que moría cada individuo.
Porque los últimos minutos consiguieron hacerme llorar a pesar de estar muerta por dentro.
Porque los creadores trajeron a mi vida el término "síndrome bipolar".
Porque jamás me cansaré de escuchar la canción de los créditos como despertador.
Porque Ruth era de lo más deprimente, Brenda resultó ser humana al cabo del tiempo, Nate hacía desnudos integrales, David hizo que pareciera fácil ser homosexual entre americanos y Claire superó su fase de artista alternativa.
Porque no paran de asesinar a Bush a base de comentarios.
Y porque hacían exactamente todo aquello que yo quería que ocurriera, aunque siempre sin que me lo esperase (pobre Lisa).
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