viernes, mayo 26, 2006

Horizonte de eventos


Horizonte de eventos Posted by Picasa

No corremos a través el bosque al atardecer pensando que si nos damos prisa alcanzaremos el Sol antes de que se oculte.

Tampoco cambian las cosas si pensamos que lo vamos a alcanzar. Es obvio que el deseo no cambia el mundo. Pero nos cambia a nosotros y el bosque y el sol nunca vuelven a significar lo mismo.

lunes, mayo 15, 2006

Un suicidio egoísta


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Muerto, tal y como siempre temí encontrarte. Te has quitado la vida y aún pretendes que pensemos que todo sigue igual.
Tu tiempo se acabó y no has sabido aprovecharlo. Ahora sólo siento náuseas. Adiós R.

miércoles, abril 19, 2006

¿Qué queda?


Fuera de la caja Posted by Picasa

Me ha llevado quince años. He arrastrado todo ese tiempo el lastre de unas amistades que no eran tales, pero que nunca tuve el valor de abandonar porque eran las únicas que tenía (sí, sí, lo sé, nunca fueron tales) Y por fin un día me cansé. Decidí que era lo suficientemente persona como para vivir sin ellos.

Ya soy capaz de conocer a gente que valga la pena. No soy aquel niñito asustado al que pueden dominar con sus chantajes emocionales y eso me hace sentir orgulloso de mí. Pero por otro lado no soporto el tener que pasar por al lado de personas que fueron como hermanos y no poder ni mirarlos. Al fin y al cabo, ellos son un grupo y yo estoy prácticamente solo.

Exagero. No estoy solo. Quizá estoy rodeado por las mejores personas con las que puedo contar. Es sólo que realmente me gusta autoabastecerme, autoayudarme, autocompadecerme, autoperdonarme, autoconvencerme... A lo mejor no estoy acostumbrado a que me quieran como me quieren algunos (que si leen esto y se sienten aludidos quiero que den un chasquido de dedos, que me hace ilusión) O a lo mejor sólo soy un niñato egocéntrico. O a lo mejor toda mi vida ha sido mentira y ahora me despierto en medio de un psiquiátrico y me cuentan que toda mi vida ha sido una alucinación producida a raíz de una intoxicación de perejil.

En cualquier caso, ahora lo tengo todo. O todo lo que deseaba cuando era pequeño. Pero empiezo a necesitar más y más y siempre tengo esa sensación de que me falta algo (ese algo por el que tantos se lamentan continuamente, otros pasan toda la vida buscando y otros dicen que no existe) Tiene que haber algo más. Mis límites de felicidad se han expandido y ya no me basta con lo que siempre quise para alcanzarlos.
¿Qué será lo próximo? Si corro hacia esa frontera, ¿será dirigirse valientemente hacia el futuro o huír a toda prisa del pasado? ¿Me importó algunas vez el honor de ser valiente? ¿Tiene sentido lo que estoy escribiendo?
Un lobo, dos lobos, tres lobos...

miércoles, abril 12, 2006

Batallas en el subconsciente


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- Ah... eres tú, me dijeron que habías huído
- Y es lo que hice
- Admito que jamás te creí capaz
- ¿Por qué?
- No sé... supongo que siempre pensé que hablabas mucho y actuabas poco
- Curioso... yo siempre pensé que conocías mis habladurías y no actuaciones. Cómo cambian las cosas ¿no crees?
- Supongo que sí, aunque nunca he dicho que no las apreciara
- ... y los ingenuos mueren por idiotas
- ¿Por qué intentas aparentar que estás a la defensiva?
- Es mejor que te preguntes por qué huí

viernes, abril 07, 2006

Amores en potencia


A traves de la pared Posted by Picasa

No te diste cuenta, pero la primera vez que te vi me temblaron las piernas. Nadie tiene ese poder sobre mí ¿De dónde lo sacaste? Yo tenía que ser callado y distante, pero en esos momentos no me salió, como tampoco me salió pronunciar alguna frase con sentido... Vale, está bien, nunca digo frases con sentido, pero habría sido perfecto hacer una excepción ahí.

Y tras esa conversación de tres frases, tampoco supiste que esa noce no pude dormir pensando en una persona de la cuál no podía recordar la cara (aunque su sonrisa se que quedó marcada en la retina) Apenas recordaba la estatura. Pero en mi imaginación pude hacer maravillas. No te preocupes, nada sexual porque te respeto, como diría cierto gracioso ser de mi vida. Sólo necesitaba un abrazo de unas 3 horas y palabras imaginarias en mi oído. Y planes futuros que nunca se realizarían.

Sólo un día de fantasía. Si hubieses existido dos más como ése, ahora estaría dedicándote todas mis fotos y todo lo que escribiera. Pero no me permití un día más como aquel ni una conversación más.

Porque lo que yo pretendía era imposible. Por completo. Para qué engañarnos. No es pesimismo. Es evitar repetir desagradables historias pasadas. No puedo volver a verte porque sé todo lo que sucederá a partir de ese momento.

Pero durante unas horas inventé algo que no podía existir y lo hice tan real como pude ¿Y sabes qué? Sólo me hace desear aún más lo real.

domingo, abril 02, 2006

Para que los interrogantes se echen a dormir

Me encantaba sacar de quicio a mi madre cuando caminábamos juntas por la calle preguntando por qué a todo. Yo tenía cinco años, era tan atravesada que ella siempre terminaba parando el paso y amenazando con que si no me callaba me dejaría en el trabajo de mi padre en donde solía aburrirme demasiado. Yo hacía caso, guardaba silencio y me reía sin que ella se enterase.
Aunque sólo lo hiciese por fastidiar, el porqué eterno de todas las tardes se fue desvaneciendo con los años, hasta el punto en el que incluso estoy segura de que ha desaparecido.
¿Por qué son las cosas así? Porque no tiene sentido, porque todo ha dejado de existir, porque nada de lo que percibí fue alguna vez cierto.
Néstor era de los que siempre terminaban diciendo "porque sí", y yo lo odiaba, pues no sabía cómo contestar ni reaccionar ante eso.
Tengo 18 años y he dejado de pedir explicaciones a mis padres, a mi hermano, a mis amigos y a mis sustitutos de amigos de los que egoístamente me aprovecho... y así, me engaño cada vez más afirmando que ninguno de ellos podrá darme la respuesta que yo espero.
A ti te hablaba de círculos, de supuestos personajes que se cerraban en sí mismos porque decidían ignorar al mundo y no ser más que observadores que no sentían nada. Y yo quería ser igual que ellos dos años después, para olvidarme de todo y fingir mi propia amnesia, sin siquiera plantear de nuevo qué conseguiría con ello.
No quiero cuestionarme nada y es que, a día de hoy, no hay nada que cuestionar.

lunes, marzo 27, 2006

... 1 ...


Paroxismo Posted by Picasa

Si no existiera el 2, siempre estaría el 1.

jueves, marzo 23, 2006

Todas las direcciones


Todas las direcciones Posted by Picasa

Normalmente, la vida cambia sin que te des cuenta.

Siempre que creemos que las cosas no van bien (y eso es la mayoría de los días de nuestra vida) esperamos que un día todo cambie de golpe, como si nuestra existencia fuera un episodio de Alias. De pronto, un día vas por la calle y conoces al amor de tu vida. O encuentras tu vocación. O te toca la lotería... Sí. Definitivamente, nos influencia demasiado la televisión. Las probabilidades de que caminando por la calle tropieces con Julia Roberts y le derrames un café por encima son incluso menores que las de que nuestro número de cinco cifras resulte premiado.

Pero lo cierto es que, por lo general, la vida no da giros repentinos. Los cambios llegan a hurtadillas. Y no nos damos cuenta que en casa han cambiado la cajita de las agujas de coser de lugar hasta que se nos rompe el botón de una chaqueta y, en un arrebato, nos empeñamos en arreglarlo.

Nunca le di especial importancia sobre mi destino (bueno, quizá en esta ocasión sí) a cuando me empeñé en que quería el juego de Super Mario para ordenador con 6 años y, mis padres, incapaces de encontrarlo, me compraron otro juego que se llamaba Star Trek, 25 Aniversario.

Pero de no ser por esta aleatoriedad sin importancia, no me habría aficionado a la astronomía. Nunca. Todo dependió de un deseo tan relevante como el tropezarse en la calle. Y si no me hubiera aficionado a las estrellas, no habría elegido la optativa de astronomía en 4° de la ESO. Y si no hubiera sido por esto, no habría cogido al azar la asignatura de fotografía.

Y, francamente, sin las fotos ahora mismo mi vida no tendría sentido. O sí. Quizá ahora tendría una vida lo más completa y feliz que podría imaginar, pero prefiero no creerlo.

A lo que pretendo llegar es a que todos los días nuestra vida va cambiando muy poco a poco. No sólo con cada cosa que decidimos, sino también con cada cosa que no decidimos y hacemos sin plantearnos su trascendencia, la brutal diferencia que puede existir en nuestra vida futura si estornudamos ahora o dentro de tres segundos. Aunque da vértigo pensarlo, elegir irnos a vivir a otro país tiene el mismo impacto sobre nuestro destino que volver la cabeza mientras estamos sentados en el ordenador.

Y siempre es interesante ir caminando y, sin venir a cuento, dar un brinco y pensar: “¡Ja! ¡Acabo de cambiar mi futuro!”. Al menos, yo lo hago con demasiada frecuencia. Me recuerda que, aunque no sepa adónde voy, siempre estoy haciendo el camino.

martes, marzo 21, 2006

Es la hora


El tiempo es nuestro Posted by Picasa

¿Y esta nueva alianza? Supongo que es lo que tienen los traumas; pero así es... hoy comienza. Llegó el momento de dejar que desaparezcan nuestros sueños sin preocuparnos por lo que haya ocurrido con ellos, de romper a hachazos la escalera que lleva a nuestra estrella, de olvidarnos de intentar comprender a los artistas frustrados y de pasar de cantar más jotas. Hoy muere un egocentrismo patológico que se alimentó con personas, hoy termina la época de tres (pues tres no son compañía si uno no quiere).
Lo cierto es que jamás hemos deseado estar fuera de nuestras respectivas conchas. Gritamos "de nada" cada vez que nos dicen "gracias por ser tú" e intentamos aparentar que no somos conscientes de nada cuando en realidad seguimos en pie.
Introspectiva psicoanalítica para aquellos que aún no han despertado; intereses y conversaciones absurdas para los que se han visto obligados a ello. Y nos agarramos a esto... sin más, únicamente para seguir buscando, encontrando y esperando algo más de este mundo. Más de esas cosas que nadie les enseñó porque ninguno se paró a entender.
Por el momento, quizás sea sólo cuestión de comer flamencos mientras nuestros ídolos intelectuales meriendan todos en la misma mesa que Mary Poppins.