
Lo absurdo es que esta semana haya tenido lugar, y no el hecho de que te haga sentir bien saber que estás igual de programada que todos los que cogen el metro. ¿Por qué no admites de una vez que te sientes más desencantada que nunca?
(a la espera de una máquina del tiempo que nos permita viajar a bachillerato para meternos una paliza)
En realidad nunca me acostumbré a que me amaras. Temblé cada una de las veces que lo dijiste, sin venir a cuento, mientras me mirabas cuando yo escribía en el ordenador, o cuando volví de Los Ángeles y nos emborrachamos hasta acabar abrazando a un drago cerca de tu casa, o cuando compusiste para mí tu primera canción y me la cantaste por teléfono.
Descubrí esta canción viendo Nine Songs (Michael Winterbottom, 2004) y desde entonces no he parado de ponerla. No sé por qué... pero en el fondo la película me ha parecido bonita, y eso que la crítica la ha asesinado calificándola de ida de bola pornográfica. Hubiese preferido poner la versión en directo para evitar este vídeo tan atrozmente patético, sin embargo la pésima calidad de lo que encontré me hizo cambiar de idea. Igual es sólo un tema pegadizo sin más, pero es que les ha quedado tan bien...